Categoría: Bauta: Diario de Rodaje (Nuevo Blog) | No hay comentarios | 26 enero, 2011

Jesús Marugán y Jesús López Alarcón, momentos antes de empezar el primer día de rodaje.
Un corto tiene orígenes de lo mas diverso y a veces incluso
sorprendentes. Este fue el caso de Bauta, cuyo embrión surge en 2007
durante el rodaje de Libros Cómicos (mi anterior corto) que
era una comedia de situación, con personajes frikis un tanto
clichés. Durante los ensayos de uno de sus personajes, el actor que
lo interpretaba apuntó la sencillez de dicho registro en comparación
con otros tipos de personajes mas complejos o ambiguos. Este diálogo
supuso el plantearme como siguiente corto una historia tipo thriller
donde los personajes tuvieran un perfil complejo, ambiguo o que
oscilara su interpretación desde la fragilidad hasta la crueldad.
Con
esta premisa tan vaga bajo el brazo me embarco en el siguiente
proyecto, lo que iba a ser Bauta con el paso del tiempo, y
hablo con esa persona que, además de hacer locuras delante y detrás
de las cámaras, consigue ser un conocedor de gentes perfecto. Estoy
hablando de David Díaz por supuesto, quien a finales de 2009 me pone
en contacto con Jesús López Alarcón, guionista y autor de cortos
excelentes como Nada (2009), y a quien planteo las líneas
generales de lo que pretendía fuera Bauta, un thriller donde
los personajes habrían de esconder algo y llevar una suerte de
“máscara virtual” (referida a sus sentimientos).
¿Problemas para ver el video? Pulsa aquí.
Nada, cortometraje de Jesús López Alarcón,
protagonizado por nuestro compañero David Díaz
y los protagonistas de Bauta, Patricia Rodriguez y Quico Ferrero.
Como
en mis anteriores cortos el protagonista (aunque Libros Cómicos
es mas bien una obra coral) había sido un hombre, el objetivo de
Bauta era que el peso de la historia recayera en una mujer, una
veinteañera independiente, que de alguna forma recordara al papel de
Ana Torrent en Tesis. De hecho, la intención era que el
planteamiento inicial de los personajes protagonistas evocara al
espectador el dúo de Torrent y Eduardo Noriega en Tesis
para luego llevar la historia por un camino totalmente distinto al de
la película de Alejandro Amenábar.
Finalmente,
Bauta -como thriller- tenía que ser estéticamente una obra al más
puro estilo Hitchcock, donde la cámara no interviniera para nada en
la narración (como elemento inmóvil y neutro) y donde la tensión
narrativa fuera “in crescendo” como era habitual en las obras del
director londinense.
Durante
los primeros meses de 2010 se sucedieron las diferentes reuniones
creativas entre Jesús López y yo, las cuales fueron realmente
divertidas, puesto que a partir de las directrices ya apuntadas, del
genio narrativo de mi tocayo, y por supuesto del interesante
brainstorming que surgía de las mismas, poco a poco se fue dando
forma, cual artesanal talla de madera, al argumento de Bauta. Suena a
tópico pero las cosas más interesantes del guión son enteramente
mérito de Jesús López Alarcón en un 99%, aunque los diálogos de
los distintos personajes, como es habitual en estos casos, tuvieron
que ser pulidos a partir de las sabias aportaciones de otros miembros
del equipo como Juan Pérez o Alberto Triano, sin dejar fuera el
trabajo de los propios actores, que en sus ensayos le dieron vida y
voz a esos diálogos hasta convertirlos en algo dinámico y creíble
(como ya contaremos en próximas entradas).
Al
final, el guión de un thriller como Bauta, donde conviene mostrar en
cada momento lo justo al espectador, no avanzar pistas, tratar de no
ser tramposo con la narración, y sobre todo no crear cabos sueltos
extraños y momentos “deus ex machina”, se convierte en un largo
y trabajado parto, que visto en perspectiva merece mucho la pena pero
que lleva bastante más tiempo del que pudiera parecer teniendo en
cuenta que hablamos de una obra de apenas 15 minutos de duración.