Categoría: De Perdidos al Cyclon, El Barco de Chanquete | No hay comentarios | 26 diciembre, 2009

¿Nunca os habéis imaginado cómo seréis cuando seáis abuelos, si llegáis? Que esperemos que sí. Yo me visualizo como una ancianita entrañable que da bastonazos a diestro y siniestro siempre que algún jovencito me quite el sitio, mientras digo: “Esta juventud de ahora”…También me apetece dar bastonazos sin motivo y en silencio. Aunque también me seduce la idea de pensar qué es lo que voy a querer ver en la televisión, cine o teatro.
¿Cosas de viejos? ó ¿cosas de friquis envejecidos? Evidentemente, el cine de barrio futuro no puede nutrirse de Manolos Escobares, Lolas Flores ni Pacos Martinez Soria. ¿o eso no depende de las modas sino que es genético? Quiero decir, ¿cuando yo sea vieja me empezarán a gustar cosas de viejas?¿o me seguirán gustando las de “mi época”.¿Pondrán Almodóvar en “Cine de Kinépolis”?¿Lo presentará una Pe con 80 años? Y la eterna pregunta : ¿Seguirá Escenas de matrimonio?
¿Le encontraré el sentido cuando continúe mi degeneración celular?. Probablemente sí. Aunque ahora que lo pienso, yo no he visto una serie española más friqui, en todos los sentidos.
Y es que al paso que vamos, habiéndose estrenado el día 20 de Diciembre Escenas de matrimonio 2 yo creo que va para rato. Vuelven Pepa y Avelino con problemas para asimilar los avances tecnológicos hogareños y se añade al elenco Carmen Alcayde. Un Cristo, vamos. En esta ocasión la Alcayde no será “pareja de…”,sino compañera de piso de otra chica. Amplían el espectro temático para las lectoras del Glamour. Así me gusta.
Parece mentira la de años que lleva acompañándonos la factoría José Luis Moreno y los que le quedan. Si Noche de Fiesta falleció, dejó su alma en Escenas de matrimonio y no porque su alma fuera Silvia Gambino, que también. Una sitcom al más puro estilo teatral que nos deleita con un espectáculo en cuanto nos paramos a visionarlo. Guiones sencillos, diálogos ágiles y rápidos y asentados en la misma fórmula capitulo tras capítulo nos enseñan a valorar el “si algo funciona no lo toques” elevado a su máxima potencia: no lo toques en siglos si es menester. Las interpretaciones, de puro histriónicas son fascinantes (no tiene por qué ser algo positivo, en ocasiones sí). El abaratamiento de costes un hecho,6 actores, tres parejas, tres decorados y que rule la audiencia.
La pareja de jóvenes, formada por Daniel Muriel y Miren Ibarguren estaba claro que reunían la suficiente calidad (especialmente destacables ambos en teatro) para poder ser aves de paso sin posarse siquiera. La primera fue ella, que se marchó con gran éxito a Aída, dejándole a él con una Mar Saura sin la química necesaria para pasar el día.
La pareja formada por Soledad Mallol y David Venancio Muro tenían carisma y por eso se asentaron fácilmente también, pero se ha marchado éste dejándola a la pobre con muchas ansias de rehacer su vida. Pero no hay duda de que Pepa y Avelino son las estrellas. Escenas de Matrimonio son Pepa y Avelino. Y eso no se discute. Marisa Porcel, Pepe Ruiz. Llamándose de todo, intentando matarse. Que lo hagan los jóvenes resulta más violento, que lo hagan los abuelos es todo un arte para el espectador.
¿Y la gracia que nos hace en España el humor negro con la pareja?¿Y lo que le gusta a Pepa imaginar a Avelino muerto?¿Eso no daría para un estudio aparte? “Ante la duda yo la viuda” para siempre es el lema de este país. Eso es muy Friqui. Gore, si me apuras. Como Tarantino pillara Escenas de Matrimonio algo alucinante sacaba. No hay más que meter un par de amputaciones, algo de sangre explícita y a una Uma con problemas de pareja y una batidora.
Sin embargo, mucha gente critica la tira cómica por su marcado sexismo y supuesta denigración a la mujer. De supuesta nada, pero sí es cierto que sólo vemos lo que queremos ver. Y sí, al hombre también se le denigra, posicionándole a la altura de la mujer: ambos quedan a la altura del betún. En eso es de lo más equitativo: hay que reirse de las gordas y de los calvos, por igual y a hacer sangre. La misma mierda son. Si no, ¿De qué nos vamos a reir?.
La temática de lo absurdo de mantener una vida en pareja, si no es para que te mantenga roza lo inrozable. Pero sí es verdad, por otro lado, que en el fondo se quieren y hay veces que regalan unos momentos rápidos y tiernos que ya los querría House cuando se ablanda un poco. Bueno, House no los querría, pero seguro que también fliparía con lo friqui del tema.
Y ya, lo último que no comprendo, es que, hay que ser muy friqui para sacar un cómic de Panini de Escenas de Matrimonio. Teniendo en cuenta cuál es el posible público objetivo de la serie: que los 60 no los cumple ¿eso funciona?¿lo compran esas abuelas que llevan la melodía de Star Wars como politono en el móvil? Que por cierto, cada vez son más.
Merecerá la pena llegar a viejo, sólo para responder estas grandes preguntas.