Categoría: El Auditorio | No hay comentarios | 5 noviembre, 2009

Siempre es motivo de expectación la llegada de un trabajo del compositor Alan Silvestri para una película de Robert Zemeckis, en este caso Disney´s A Christmas Carol, fundamentalmente porque el músico neoyorquino suele esmerarse mucho más para el cineasta que siempre ha confiado en él desde el año 1984 con Tras el Corazón Verde. Hoy día su colaboración profesional en cuanto a longevidad sólo es superada quizás por Steven Spielberg y John Williams. Dos años después de la excelente banda sonora de Beowulf podemos comprobar el resultado del nuevo trabajo. Un trabajo que creo que se ha visto muy perjudicado por el hecho de que sólo se pueden adquirir sus tracks via descargas online y no existe un disco físico en venta. Decisiones erróneas a mi modo de ver por Disney Records, que subestima la cantidad de seguidores que tiene Silvestri y la música de cine en general, y que hubieran comprado su trabajo en compacto sin dudarlo.
En contraposición a otro trabajo similar editado como fue The Polar Express (un trabajo que realmente se puede apreciar si se ha escuchado el score íntegro y no sólo lo recogido en el cd oficial), A Christmas Carol no incluye canciones navideñas a excepción de insertos dentro del score como Adeste Fideles, y una original compuesta por el propio Silvestri con letras de su colaborador Glen Ballard e interpretada por el prestigioso tenor Andrea Bocelli, titulada God Bless us Everyone (basada en la célebre frase de la novela dicha por el personaje Tiny Tim, cuando se estrene la película se podrá escuchar en español en los creditos finales).
Grabada en Los Angeles con una gran orquesta sinfónica de 103 músicos y coro, los 45 minutos que forman parte de la selección que ofrece Walt Disney Records (18 tracks) nos muestran a un Silvestri que ha optado inicialmente por una línea sinfónica aún más clásica que en The Polar Express dado el material literario con el que jugaba (su grandioso tema principal con el que abre la película podría pasar perfectamente por un tema navideño de siempre) y esta vez aportando su toque mágico y tenebroso (presencia destacada de solos de violín) con sonoridades en la línea de The Abyss (The Ghost of Christmas Past) y Lo Que la Verdad Esconde ( en el track Another Idol Has Replaced me o Marley´s Ghost Visits Scrooge), pero no faltan temas frenéticos como Carriage Chase. Escuchada dentro de la película, la banda sonora de A Christmas Carol es potente, divertida y variada y está muy presente en todo el metraje, acentuando cada una de sus escenas pero se podría decir que no asienta muchos de sus temas en la memoria del espectador (algo que en general Silvestri nunca ha tenido mucho problema y que por ejemplo The Polar Express sí conseguía por encima de canciones). El binomio Silvestri-Zemeckis sigue en buena forma con A Christmas Carol convirtiéndose en una de las bandas sonoras más destacadas de finales de este año que nos dice adiós muy pronto, y que de nuevo recupera a Silvestri y lo coloca en un mejor lugar del que iba a estar tras las simplemente correctas G.I.Joe y Noche en el Museo 2.

En palabras de Robert Zemeckis “Alan y yo llevamos trabajando desde hace muchos años, como siempre le pido que subraye la emoción de cada una de las escenas. Andrea Bocelli escuchó esta maravillosa canción e inmediatamente decidió que quería grabarla. Creo que la canción se convertirá en un clásico navideño.” Para Bocelli, la canción God Bless Us Everyone captura el espíritu de la película; “es una dulce y majestuosa canción con un sorprendente poder evocador para el perdón y la redención. Me gusta cantar en otros idiomas, me produce una sensación de estar más cerca de la gente que quiere compartir sus alegrías y sus penas. A veces requiere más concentración pero estoy felíz con mi trabajo, del cual siempre procuro hacerlo con pasión y dedicación. Creo que la música surge del deseo de ser mejor siempre y no sólo un día del año”.
Andrea Bocelli, nominado 3 veces para los premios Grammy, dirigió un concierto popular y multitudinario en Londres el 3 de noviembre, como parte de la ceremonia de encendido oficial del alumbrado navideño y de la premiere mundial de la película de Disney. Se trata de la ceremonia de encendido más compleja que se haya organizado jamás. Bocelli interpretó la canción de los créditos de la película, en Leicester Square junto al coro de la Catedral de Saint Paul, a través de pantallas gigantes repartidas por toda la ciudad en lo que fue un posible record mundial de cántico de villancicos.
