Categoría: El Barco de Chanquete | No hay comentarios | 27 septiembre, 2010


Conste que yo no pretendía comentar los dimes y diretes del paripé de Belén Esteban & co, porque solamente me encanta descuartizar la ficción nacional cual Dexter en estado de gracia. Pero visto lo que ha sucedido con el programa La princesa del pueblo es que uno no se puede morder más la lengua y al final coge el cuter para recortar el código de barras de las recetas y dedica un entrañable post al segundo programa de máxima audiencia de esta nuestra España en la semana pasada. Sí, sí.
Para empezar, a la redacción de Cinemaverick (ubicada en mi botica, sí, en la parte que no salía en la serie) nos llegaron unas invitaciones para…(wait for it…) el pre-estreno de la docu-ficción del momento: Belén the princess-bride. Todo glamour en un cine, ella vestida de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes (aunque después, resultó que llevaba pantalón en vez de vestido), que si su gala, sus coches caros y alfombras rojas. Como ninguno de nosotros estaba tan aburrido, respondimos con nuestra más tierna sonrisa a tu cadena amiga (que no la nuestra) : “Nos encantaría ir, pero no nos apetece nada”.
Es la primera vez en mi larga y menopáusica vida que me encuentro con que una cadena de televisión crea, vende y consigue hacer rentar un producto y tiene la jeta de montarse un evento-espectáculo a lo Hollywood para presentar un pseudo-documental que sirve únicamente para auto-justificar ante el público, que ese producto no lo han creado ellos mismos con fines lucrativos, si no que es lo que el pueblo pide. Pan y circo, señores y del peor.
Este falso-documental o mockumentary ( porque era eso¿no?) era para descoyuntarse de la risa o de la rabia. Comparaban el fenómeno de la Este con Eva Perón y con Diana de Gales. Entonces, los simpáticos montadores tuvieron a bien unos entrañables y caprichosos emparejamientos gráficos que le harían crecer el pelo a Pepe Viyuela de puritito susto: primero, ponían una imagen de Lady Di abrazando a un niño africano en las misiones de UNICEF y después la comparaban con otra de Belén abrazando a una tierna niña en las fiestas de su barrio, rodeada de “drunken people” de San Blas. Belén sale de un taxi con un piti en la boca vs. Diana sale de un coche oficial vestida de cóctel con su cartera a juego con los zapatos en la mano. ¡Telecinco domina la narrativa!
Luego, empezaron a hablar de cifras que es algo muy útil cuando quieres convencer a un tonto de algo. De hecho, 9 de cada 10 dentistas lo recomiendan.(¿Por qué ese único dentista no lo recomienda?¿Qué pasó?). Y claro, entre cifras explicaron que esta señora había estado más de trescientas horas en televisión el último año, que había ocupado 87 portadas y que es la más buscada en Google (por encima del presidente del gobierno).De hecho tuvieron la desfachatez de decir que la televisión británica llamó una vez a Telecinco para ver qué era eso de la tal Belén Esteban que copaba los más buscados de internet. Tenía en demasiada alta estima a los ingleses…

Pero es que, para mí, las cifras más tontas para convencer a un pobre en iluminación mental son las que vienen acompañadas con encuestas. Encuestas tan simpáticas como la que rezaba que Belén Esteban era con mucho, la más popular de España, por encima de políticos, familia real, personajes relacionados con el mundo de la cultura (of course) y habituales de las listas. ¿Qué esta mujer va a desbancar a Raphael y a Lina Morgan? ¡Venga ya! Mi teoría es que fue un gran error no meter a Pocoyó como una de las opciones elegibles.
Pero, la parte más aterradora y espeluznante fue en la que se preguntó a periodistas, asesores de comunicación política ( el de Felipe González, por ejemplo) que no solamente prestaron su imagen a tan burda causa. ¡Se dignaron a analizar el “fenómeno”! Llegando a la conclusión de que Belén Esteban y Barack Obama han seguido el mismo recorrido desde la humildad hasta la gloria bendita. Amén.Yo les veo ahí ahí, hasta en el moreno de la piel.
Como a todos nos gustan los números y las listas que parecen hacer callar bocas, me atrevo a contradecir con el argumento que parece ser el único que se entiende. Muy señores míos: antes de ser presidente de Estados Unidos, el “mojama” como le llamaban las gitanillas cuando vino su familia de vacaciones, estaba en el puesto número 20 de los abogados más importantes e influyentes de Estados Unidos. Su mujer, Michell Mojama, era la cuarta. No veo en ningún momento que se tiraran a un torero en el proceso y de ahí les llegara el culebrón televisado y la victoria en las urnas no es comparable a las victorias con que Andreíta se coma el pollo. ¡Nuestros expertos en comunicación señores!, un aplauso. Como diría el gran Pocoyó al final de un capítulo, (ese gran olvidado en las listas), “Bravo por la auto-complaciencia y la auto-justificación. Viva la capacidad del ser humano de venderse por un buen pellizco de dinero”
Pero, ¿por qué no ir más allá?, ¿por qué no hacer otra estúpida encuesta, además de la que afirma que los españoles tenemos muy poquito sexo y solamente en la cama?. ¿Por qué no pensar en qué pasaría si se presentara como candidata al gobierno? Mandaría al carajo a IU y se convertiría en la tercera fuerza política. Muchos tendrían que negociar con ella. El repaso por comunidades autónomas me lo ahorro, porque resulta ofensivo. Solamente le haría frente en número de fans nuestra querida Esperanza Aguirre. Que más o menos, tonto monta, monta tonto.
Y es que, claro, cómo no va a salir la mujer en la tele, si da unos picos de audiencia indómitos y nunca vistos. Como por ejemplo el del otro día.¡Ah, no! Sin ir más lejos, “Belén, la princesa del extrarradio” consiguió un 20% de share y mi casi admirada serie de humor Águila Roja (¡ese Francis!) un 30%. Es la primera vez que me alegro de que Francis tenga ese no sé qué que enganche al telespectador. ¿Quizá estamos viviendo el principio del fin de este peli-teñido juguete roto? Sí, sí, juguete roto, que Maculay Culkin se pondría las manitas de nuevo a lo grito de Munch si conociera lo que están haciendo a esta mujer tanto física como psicológicamente. Los caprichos de Telecinco no pararán hasta que se la carguen, hasta que abran en canal a la gallina de los ojos como huevos para conseguir más dinero de ella.
Aunque, mejor pensado, los juguetes rotos inspiran compasión. Y si volvemos a las cifras, a mí, una señora que se levanta 12.000 euros por programa según datos de La Fábrica de la tele, productora de Telecinco, pues pena, lo que es pena, no me da. Ninguna. Y a ese “pueblo”, súbditos fieles de la princesa, que la oberva desde el fango de la crisis, que se pudre en contratos de becario, contratos basura mileuristas y huelgas generales. Ese pueblo y no otro, parece que está encantado con que esa particular se levante un pastizal mayor que el presidente del gobierno. De otra manera, no se entiende tanto amor y devoción. A esa señora que gana 600 euros rompiéndose la espalda fregando escaleras cada día no le debería hacer ninguna gracia el tema.
Y a ese profesor asociado de la universidad, que cobra 400 euros al mes no le debería gustar ver cosas como la clase de historia que se permitió el lujazo de dar. No les debería gustar pero, el hecho, es que hay gente de ese tal “pueblo” a la que le gusta. Y yo me pregunto, princesa del pueblo, ¿pero de qué pueblo? Y muchas veces, el amor y devoción incondicional a Belencita ni siquiera va parejo con estudios o posición social. Abominable.
Solamente me consuela pensar que, ahí sí, como bien mencionaron en el programa, la vida de Belén Esteban es una especie de Show de Truman. No se dieron cuenta, pobres, de que estaban dándose una contestación muy cruel haciendo esa declaración.Es lo que tiene que alguna gente no entienda las películas ni aunque le den con los rollos de metraje en la cabeza.
Y es que, alguien, un día quiso a Truman de verdad por lo que él era y no por lo que significaba. Luchó y le ayudó a salir de su “cárcel” televisiva y personal. Pero, ¿quién va a querer ayudar a la Esteban a estas alturas?.
¿Qué hará el populacho, ese pueblo fiel y devoto, si alguna vez eso ocurre, si Belén Esteban se agota, se marchita, se acaba y se va? Igual que en la de Milos Forman, todos sabemos que fría, simple y llanamente, cambiarán de canal.
(Diseño de Zombie at Tiffany´s de Marion Cromb)