CineMaverick

www.detodoexpress.com

De cómo su padre nunca le dejó ser tecno-pop

Categoría: El Barco de Chanquete | No hay comentarios | Escrito en por Juan Pérez de la Torre

altA mí, particularmente, no me gusta que me chillen. Siempre se lo he dicho a Adolfo. Lo entiendo perfectamente todo con un tono normal. No hace falta que me repitan las cosas tampoco. A la primera me entero. Por lo general, a la primera, la gente, se entera.

Pero los creadores de series españolas, esto no lo tienen muy claro. Parece que hay que ser auto-explicativo hasta el límite del dolor y chillón. Muy chillón. No de una manera literal, en muchos casos, otros sí. Chillón, en plan, a lo bestia, a lo rudo, a lo tosco y a lo poco elaborado. Chillón en el decorado, chillón en la fotografía, chillón para llamar la atención y no porque la historia realmente lo requiera. Chillón porque nadie te ve si no chillas hoy en día.

El otro día tuvimos a Dña. Paquita para cenar. Nada, unos sandwiches viendo la tv y ya está. Nos comentó que ella seguía una serie, Doctor Mateo. Así que la pusimos, por no hacerle el feo. Y allí nos embargó la nostalgia.

Nostalgia de los momentos en los que series como la nuestra, Lleno por favor, Periodistas y tantas otras, llenaban la parrilla. Nostalgia de Ana Diosdado. Nostalgia de lo naÏve, de lo inocente, de algo más puro y sincero, sin dejar de ser duro cuando se requiere. Nostalgia de algo elaborado. Todo eso evoca el Doctor Mateo cada domingo en nuestras televisiones.

Y ¿qué ganamos con una serie así?.Pues ganamos interpretaciones de órdago y bien dirigidas, ganamos guiones inteligentes, ganamos “decorados” y muchos exteriores, ganamos una fotografía impresionante, poco vista en la tele de hoy en día,  y un pequeño pueblito, gana mucho turismo. Con series así, ganamos todos. Como ya decíamos semanas anteriores, las series de pueblos pequeños, se nos dan bien.

Gonzalo de Castro hace tan bien de despistado, asperger entrañable, raro de narices que uno llega a plantearse cuánto habrá de él en su personaje. Cómico, trágico, no concebimos la serie con otro en cabeza.

Ganamos unos secundarios ricos y complejos, llenos de matices y de encanto de casa rural. Alex O´dogherty (por favor, una serie para este señor de protagonista, ya),Daniel Freire, Una Esperanza Pedreño que nos enseña que sabe hacer de todo y que Cañizares le queda muy pequeña, una verdaderamente entrañable Ángela Moreno, Una Rosario Pardo inconmesurable, gran Albizu..y un largo etcétera.

El rollo de conocer al pueblo como en Twin Peaks o True blood sin lo chungo de Lynch o Ball, el rollo de Las chicas Gilmore, pero más de Asturias y sobre todo de Doctor en Alaska. Auténtico, comedia y drama en las justas dosis.

Los gags muy medidos y divertidos, los momentos duros equilibradamente duros. A pequeña escala un gran universo perfectamente controlado por sus demiurgos. Guionistas, que muchos de ellos, vienen de Periodistas. Que ya llevan batallas ganadas a sus espaldas. Una serie que podría ser en muchos términos “familiar” pero no está preconcebida para serlo. Adolfo siempre dice que no soporta de las series españolas “la trama del niña/os”, “las de viejos”,”las de marujas”.¿y la trama buena, dónde está?

Las series españolas son familiares porque hay una trama estúpida sobre amor infantil ,sobre un par de abuelos, sobre una cuarentona con la que hay que empatizar etc. Aquí no. Es familiar en el sentido más puro. Porque al abuelo le gusta, porque a la nieta le gusta, porque a la madre le gusta, porque las tramas son interesantes sin ir destinadas a un público determinado  y facilón concreto.

Claro, que no todo va a destellar con la luz de un millón de hadas, así que metieron de coprotagonista/pareja romántica a Natalia Verbeke. Para el papel que tiene que hacer, lo hace dignamente, pero da esa primera impresión de enfado, seriedad, que siempre lleva puesta, que habla muchas veces casi chillando… Ay no sé, que parece más la madre de Mateo que le va a castigar sin ver la tele que su churri.

Y para mayor refocile de una servidora, el pasado domingo lideró en la batalla de las cadenas, pero claro: es que tuvo el momento más memorable que recordaré por tiempo:

El sr O´Dogherty se cae por un precipicio y en su “coma” se le aparece el dueño del bar (Freire) vestido de Tino Casal y le dice, pero “¿tú no querías ser cantante como yo?” “Ay Tino, Contesta él, con ese entrañable acento asturiano que se gasta en la serie “mi padre nunca me dejó ser tecno-pop”.

¿Las series españolas son malas porque es lo que la gente pide?¿O la gente pide series malas porque no le hemos dado otra cosa?

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

www.detodoexpress.com

Comentarios