Categoría: El Barco de Chanquete | No hay comentarios | 1 diciembre, 2009
Estoy triste y alegre al mismo tiempo. Triste, porque la vida como hoy la conozco va a cambiar, para mí y para toda mi familia. Como siempre, unos gigantones de la modernización vienen a destrozar lo más querido, lo más entrañable y con más solera de todo el barrio. Por su egoísmo y su especulación. Y perdónenme la carencia de modestia, pero además de la Gata con Botas, lo más glamuroso de toda la manzana es mi farmacia. La farmacia de Lourdes Cano es conocida hasta en otras series de la competencia y hasta vino el Doctor Nacho Martin o Emilio Aragón, como prefieran, a solicitar nuestros servicios. El primer crossover quizá de la ficción española. Y ahora aquí me encuentro sola y llorando en la rebotica.
Sí, señores, la licenciada Lourdes Cano va a perder su negocio. Todo el edificio será vendido para construir unos apartamentazos de lujo – que no pegan ni con cola con el conjunto arquitectónico del barrio, todo sea dicho- y no puedo hacer nada para evitarlo.
Pero callaos todos, no corráis la voz, lo digo en el blog, solamente. Hay cosas tan duras que uno sólo se atreve a contar a los desconocidos. Ni Adolfo, ni Quique, ni Guille, ni “el Piña”…ninguno sabe nada. No puedo pagar el alquiler que me piden a cambio de conservar mi farmacia. Así que, con todo el dolor de mi corazón tengo que decir adiós a ese lugar físico que tan buenos momentos nos ha dado en los años 90, la época dorada de las series españolas.
Sí, es cierto. No puedo ocultarlo para siempre, porque antes o después se va a saber. Lo van a ver cuando vengan a por sus pastillas mis entrañables vecinos o el propio Romerales y se encuentren en su lugar a cuatro pijas con perritos pequineses. Así que estoy preparándolo todo para dar la noticia a todos, los espectadores y, especialmente, todos mis familiares en 2010.
Me han llamado los muchachos que vinieron a grabar a mi farmacia durante cuatro años, liderados por el señor Mercero y a ellos sí he tenido que contárselo. Querían ver qué tal nos iba todo y grabar unas cosillas con motivo del vigésimo aniversario de Antena 3. Total, que se lo conté y han quedado tan conmovidos que resulta que están preparando ya un telefilm sobre el tema. Comentan que así a lo mejor consiga el dinero suficiente para mantenerla, y si no, creen que los espectadores tienen derecho a saber qué es lo que pasó años después con los personajes de los que se encariñaron tanto en los 90. Porque esos dimes y diretes amorosos entre Adolfo y yo, sólo encontraban dignos competidores en la tensión sexual de los protagonistas de Luz de Luna o en el mismísimo Remington Steele.
Y es éste y no otro, el motivo de mi alegría. Por lo menos España será testigo, por lo menos volverá Farmacia de Guardia con todos sus protagonistas. Y eso va a alegrar a mucha gente también. Vendrán todos los actores que nos interpretaban en la serie original: Carlos Larrañaga, Miguel Ángel Garzón, Julián González, Alicia Rozas, Eva Isanta, Álvaro de Luna, Emma Ozores, María Garralón y, por supuestísimo, Concha Cuetos. El miedo que tengo es que no vendrá Mercero a liderarlos a todos. En el lugar del director, estará Miguel Estudillo, de Un burka por amor. Esperemos que mimetice bien las ideas y el espíritu “mercuriano”. Pero tranquilos, que para guionizar el telefilm, vendrán los de toda la vida, los de la serie original: Ignacio del Moral y Eduardo Ladrón de Guevara.
Así que, los muchachos esperan repetir éxitos. No en balde, el último capítulo de Farmacia de Guardia emitido el 28 de Diciembre de 1995 lo siguieron 11,5 millones de personas, el 62,8 por ciento de la audiencia. ¿Os acordáis de cuando las cadenas tenían esas audiencias abrumadoras?
En fin, que aquí seguiré nerviosa, hasta que terminen de rodarlo y se sepa cómo acaba la historia de mi farmacia. Esperando, a ver si cumple las expectativas, que son muchas, muy triste y alegre al mismo tiempo. Y si os sorprende este batiburrillo de sentimientos os diré lo que contesta la mamá de Las Chicas Gilmore, “¿Qué pasa?¿Es que nunca habéis conocido a una MUJER?” Porque aunque me la quiten esos especuladores, la farmacia de la Licenciada Lourdes Cano nunca será de ellos. Esa farmacia es de todos. ¡No nos moverán, amigos! Y nunca mejor dicho, porque también viene María Garralón en el pack y ya sabemos cómo se las gasta.