Categoría: Artículos | No hay comentarios | 9 septiembre, 2009
La historia de una saga que llevó la imaginación más allá de lo que nunca antes se pudo imaginar
¿Podríamos imaginar Star Wars con un Luke Skywalker sesentón y un Han Solo verde y con branquias? ¿Podríamos ver un Imperio Contraataca sin wampas? ¿Cabe en nuestra imaginación un Retorno del Jedi sin Han Solo? ¿Somos capaces de imaginar una Amenaza Fantasma donde Obi Wan muera para ser clonado? ¿O tal vez un Ataque de los Clones liderados por Leonardo DiCaprio? ¿Podría morir Mace Windu a manos de Anakin en La Venganza de los Sith? Aunque parezca mentira más de una de estas ideas pasó por la mente de George Lucas en algún momento del proceso creativo de Star Wars. George Lucas, creador y alma de la saga, luchó durante casi 30 años para lograr acabar su sueño, os lo contamos paso a paso.
Creando un sueño
Corría el mes de Mayo del año 1973, cuando un desconocido joven de Modesto llamado George Lucas se encontraba en plena postproducción de su segundo largometraje, American Graffiti. Acompañado de un simple cuaderno de hojas amarillas, Lucas empezó a escribir el que sería su sueño, una saga galáctica basada en los seriales televisivos de los años 30 que tanto le entusiasmaban. Antes de llegar el verano, Lucas finalizó el primer tratamiento de su historia, a la que llamó “Star Wars.”
En una época en la que las historias de ciencia ficción estaban relacionadas con la destrucción y el Apocalipsis, y en un medio como el cine donde la única película de ciencia ficción que había triunfado de verdad era 2001, Odisea en el Espacio, este joven presentó una historia basada en la mitología más común y llena de esperanza.
Con este primer boceto de su historia visitó varios estudios, Universal y United Artist, sin conseguir ningún apoyo, hasta que llamó a las puertas de la 20th Century Fox, donde encontró la persona que sería su apoyo en la industria, Alan Ladd Jr. Este ejecutivo observó en Lucas un gran potencial económico.
Nacía así el primer acuerdo entre Lucas y la Fox por el cual ya podía empezar a escribirse un guión.
Nace una nueva esperanza
Lucas comienza en 1974 el que sería el primero de los cuatro guiones que llegaría a escribir para esta película. Este primer guión ya recoge las ideas básicas de lo que posteriormente será la saga; una Alianza Rebelde enfrentada a un Imperio malvado, un líder oscuro llamado Darth Vader o un extraño grupo de sabios llamados Jedi. Aun así, son más las diferencias que las similitudes; desde un General Skywalker sesentón a un Han Solo alienígena que era verde y con branquias, pasando por la inexistencia de la fuerza que en este primer guión era más bien algo similar a un Santo Grial conocido como Cristal de Kaiburr.
La extensión de casi 200 hojas del guión hizo que Lucas se viera obligado a coger solo un tercio de su idea original para desarrollar la película que tenía entre manos. Eso si, nunca desechó el resto, lo guardó esperando la oportunidad de poder sacarlo a la luz. Cabe destacar que la conocida frase “Hace mucho tiempo en una galaxia lejana, muy lejana” no apareció en el guión hasta su última versión en 1976.
Lucas comprende que con su segundo borrador, por mucho que haya acortado y desarrollado la historia, no tiene suficiente para convencer a los ejecutivos de la Fox de todo el dinero que necesitará para llevarla a cabo. Por ello, busca y contratada a Ralph Mcquarrie, el artista que dio forma a la imaginación de George.
Con su guión lleno de imaginación y unos portafolios repleto de imágenes extrañas y a la vez fascinantes, Lucas conquistó a los ejecutivos de la Fox que dieron luz verde al proyecto con un presupuesto de 8 millones de dólares.
Este acuerdo se firma antes del éxito de American Graffiti, por lo que cuando este largometraje triunfa, Fox ofrece más dinero a Lucas, rechazando éste ese dinero a cambio del control total sobre posibles continuaciones y sobre el merchandising.
Ahora sí, Star Wars empezaba a tornarse en realidad y George Lucas protegía su sueño para intentar convertirlo en una saga.
Empieza el rodaje
En verano de 1975 con el guión cada vez más perfilado, trabajaba en su tercer borrador donde ya aparecían la Fuerza, Luke Skywalker e incluso los diferentes droides, Lucas funda Industrial Light & Magic, el conjunto de profesionales que debían dotar a la película de todos los efectos imaginados por Lucas y que hasta entonces no se habían realizado nunca.
En un proceso que duró aproximadamente medio año, George Lucas buscaba nuevos rostros. Para el papel de Han Solo probaron suerte caras hoy conocidas como Kurt Rusell o Perry King, a los que hay que sumar los rumores que colocaban a Nick Nolte o Christopher Walken en esa lucha. Aunque finalmente Lucas optó por un actor con el que ya había trabajado en American Graffiti y a quien había llamado para que guiará a los actores a la hora de hacer el casting y para dar replica a las actrices que buscaban el papel de Leia, Harrison Ford.
Para meterse en la piel del joven inocente Luke Skywalker probaron suerte actores como William Katt, pero finalmente el papel recayó en un joven con experiencia televisiva, Mark Hamill.
Aunque los rumores colocaban a Jodie Foster en el papel de la joven princesa Leia, el afán de Lucas por colocar rostros nuevos en sus protagonistas le llevaron a probar con Cindy Willams o Terri Numm, aunque la que se llevo el gato al agua fue finalmente la hija de Debbie Reynolds, Carrie Fisher.
Finalmente, para el papel de Obi Wan Kenobi, Lucas busco un actor que reflejase al mismo tiempo sabiduría y señorío. Lucas quería desde el principio al famoso actor japonés Toshiro Mifune, pero finalmente el papel fue a parar al prestigioso actor inglés, Alec Guiness.
El resto de actores los buscaría en circuitos no convencionales, destacando al culturista David Prowse para el papel de Darth Vader, o al camillero de hospital Peter Mayhew, que con sus 2,20 metros se ganó el papel de Chewbacca. Para los papeles de C3PO y R2D2 seleccionó a los actores ingleses Anthony Daniels, con un pasado como mímico, y Kenny Baker, que con su metro aproximado de altura podía introducirse dentro del pequeño droide.
Con todo el plantel seleccionado, en Marzo de 1976 comienza en Túnez el rodaje de Star Wars. Este paso se convierte en un reto, ya que al segundo día de estancia en el desierto, la mayoría de los decorados se vieron destruidos e inundados por las mayores lluvias recordadas en años. Aquí empezaron los primeros problemas para George Lucas.
La Fox previó el estreno inicialmente para las Navidades de 1976, pero con solo seis meses por delante, resultaba totalmente imposible. Por ello, se pospuso el estreno hasta verano de 1977.
Lucas asustado y poco contento con el primer montaje tuvo que despedir al montador para ponerse él al mando del proceso. Igualmente, tuvo que ponerse al frente de ILM ya que el grupo avanzaba mucho más lento de lo requerido. Este estrés le llevó a un ingreso hospitalario, en plena postproducción, por síntomas notables de estrés y agotamiento.
En el apartado del sonido, un joven Ben Burtt creó una inmensa gama de sonidos nunca antes concebidos para llenar de vida el metraje rodado. Destacan curiosamente los sonidos de R2D2 que fueron creados como una compilación de pitidos con sonidos de su propia voz sintetizados electrónicamente, así como, el sonido de los sables de luz, producto del choque de dos cables de alta tensión tratados igualmente por un sintetizador electrónico.
Por último, en marzo de 1977 vio la luz la música de Star Wars, el último ingrediente que faltaba. John Williams, recomendado a Lucas por su amigo Steven Spielberg, dio con las notas precisas, consiguiendo que la música fuese, en opinión de Lucas, lo único que superó sus expectativas iniciales.
Previamente, en Navidades de 1976 había salido a la luz el primer trailer de Star Wars, que ha falta de efectos especiales y música definida, realizaba una presentación de los principales personajes finalizando con una ya famosa frase “Este verano en tu galaxia”.
El 25 de Mayo de 1977, con una distribución de tan solo 37 copias, salió a la luz Star Wars, titulada en nuestro país como La Guerra de las Galaxias. El resto ya es historia.
Las segundas partes nunca fueron buenas… o casi nunca
Con éxito en ciernes, Lucas se puso ya a trabajar en las secuelas que planeó desde que tuvo que cortar su primer guión. Además, tras confirmar que existirían más películas de Star Wars y con el primer aniversario del largometraje, añadió a su titulo el texto “Episodio IV: Una Nueva Esperanza.”
Con un presupuesto de 30 millones de dólares financiados por el propio Lucas a través de un banco, el primer objetivo de esta secuela es no ser simplemente una revisión de Star Wars sino crear algo nuevo.
Por ello, George Lucas comienza delegando la dirección en su antiguo profesor de la USC, Irvin Kershner. Profesionaliza aun más ILM para no correr los mismos riesgos que en la primera película, además solicita la ayuda de Lawrence Kasdan en la redacción final del guión.
Con todo, el 5 de Marzo de 1979 comienza el rodaje en Noruega. Tal y como ocurrió en Túnez, esta vez, un temporal de nieve como no se había visto en medio siglo los recibe en el norte de Europa. Tal es la desesperación por poder empezar a rodar, que la secuencia de Luke huyendo del Wampa fue grabada desde el interior del hotel a través de una puerta siendo Mark Hamill el único miembro de todo el equipo que estaba en la calle en medio de una tormenta de nieve. Hay que destacar también que la escena de la lucha con el Wampa fue desarrollada por Lucas para justificar las pequeñas cicatrices que Hamill tenía producto de una accidente de coche.
Al continuar el rodaje en Londres entraron en acción los nuevos personajes que se añadían a la saga como fueron Lando Calrissian y Boba Fett, aunque destacó sobre manera la entrada en acción de Yoda, un pequeño alienígena de color verde.
Creado por Stuart Freeborn, basándose en su propia cara y las arrugas de Albert Einstein, este personaje era clave para el éxito de la película. Por ello, sus escenas se rodaban en platós que estaban 1’5 metros por encima del suelo, de manera que el conocido marionetista Frank Oz pudiese moverlo.
La gran labor de Mark Hamill, haciendo frente incluso a la imposibilidad de oír con claridad las replicas de Frank Oz, dotaron de una vida especial al pequeño Yoda, convirtiéndole en uno de los personajes más queridos.
La seguridad fue una de las obsesiones de George Lucas en este rodaje. Sólo los productores, Irvin Kershner y Lucas sabían exactamente el conjunto de la historia que se iba a contar. Nadie más conocía la sorpresa que guardaba la película.
En el rodaje, David Prowse, en el papel de Darth Vader, decía “Obi Wan mató a tu padre” y Mark Hamill fue avisado minutos antes del rodaje de la escena, de la verdadera frase que se oiría en los cines, de manera que su reacción ante la revelación fue real.
El 21 de Mayo de 1980, la frase “Luke, yo soy tu padre” pasó a formar parte de la historia del cine, siendo la segunda firma que rubricaba George Lucas en esa historia.
El Imperio Contraataca, más emotiva, profunda y con un desarrollo más oscuro que su antecesora, volvía a batir todos los record de recaudación existentes hasta entonces.
No hay dos sin tres
La resaca del segundo éxito no puede ser mayor para bien ni para mal. George Lucas consigue su independencia soñada creando en su recién estrenado Rancho Skywalker, un conglomerado de empresas innovadoras que revolucionaran la industria en los años posteriores: ILM, Skywalker Sound, THX o LucasArts por ejemplo.
En cambio, este éxito le trae amargas polémicas con los sindicatos de directores y guionistas por no poner al inicio del metraje los créditos de la película. Es una antigua polémica, que ya se dio con la entrega anterior, pero que Lucas considera perjudicial para sus largometrajes ya que cortarían la emoción de las letras iniciales. A raíz de esta polémica y las multas derivadas, Lucas abandonaría ambos sindicatos. Además, dentro de Fox las aguas también andan revueltas, ya que visto el éxito de esta segunda entrega varios ejecutivos critican duramente el acuerdo alcanzado en su día por Alan Ladd Jr. con Lucas.
Estos dos hechos traen como consecuencia que primeramente Lucas no pueda elegir a su amigo Steven Spielberg como director de la tercera entrega por pertenecer este al sindicato de directores, y que la Fox perdiese la opción de producir la nueva saga creada por George, Indiana Jones. Lucas al conocer la salida de su amigo Ladd Jr. llevó el proyecto a Paramount.
De esta manera, con una expectativas cada vez más grandes y nuevamente autofinanciándose el proyecto, George Lucas da luz verde a un guión titulado El Retorno del Jedi. Este título fue automáticamente modificado a La Venganza del Jedi ya que se consideró que esta segunda opción tenía más garra.
En plena preproducción y desarrollo del guión surgió la duda de si Han Solo viviría o terminaría muriendo para dejar paso al amor entre Luke y Leia. Se daba la circunstancia de que Harrison Ford solo había firmado para una secuela y además con el éxito de Indiana Jones no tenía muy claro si retomar el papel de Solo ayudaría a su carrera.
Pero se dio el caso de que Lucas nunca tuvo en mente dejar morir al Capitán Solo de manera que terminó convenciendo a Ford de retomar el papel, dicen las malas lenguas que indicándole que si quería volver a usar el látigo del Doctor Jones, debería pilotar el Halcón Milenario de nuevo.
Con la elección de Richard Marquand como director y la confirmación de Harrison Ford, el 11 de enero de 1982 se inicia un rodaje a cuatro bandas: dos localizaciones en California, el trabajo de ILM y los platos que se utilizan en Londres. En ninguno de ellos trabajan aún los actores principales.
Con esta circunstancia y con el fin de disparar los gastos, el rodaje se camufla bajo el titulo de “Blue Harvest. Horror Beyond Imagination”, aunque claro está que en el momento en el que elenco principal (Ford, Hamill y Fisher) se unieron al rodaje, la tapadera fue descubierta. Como anécdota cabe destacar que la camiseta que llevaban los técnicos con el “titulo tapadera” estaba diseñada con el tipo de letra de Star Wars, pero nadie percibió ese detalle.
Se iniciaba la grabación del final de una saga que había convertido al equipo de producción en una gran familia y el ambiente era increíble. Al elenco de protagonistas se unían esta vez el incalificable Rancor, una nueva criatura creada por ILM en un nuevo alarde de innovación, Jabba el Hutt, una increíble babosa gigante creada nuevamente por Stuart Freeborn y que requería de varias personas para su funcionamiento, y como no, la tribu de los ewoks, pequeños osos, luchadores incansables que ayudan a los héroes de la saga en la batalla final.
Entre los ewoks destacaba su líder, Wicket, que inicialmente iba a ser protagonizado por Kenny Baker, R2D2. Pero la desgracia se cebó con Baker, que la mañana en la que había de empezar el rodaje como ewok cayó enfermo. Al no poder posponer el rodaje, se echo mano de otro pequeño actor de 11 años, Warwick Davis, que había entrado a actuar en la saga a través de un anuncio radiofónico que su abuela escucho en medio de su programa favorito.
La historia cuenta que George Lucas nunca estuvo satisfecho del trabajo que estaba realizando Richard Marquand, ya que este no demostraba tener capacidad para rodar una producción de esa envergadura y llena de efectos especiales. Pero aunque esa misma historia oficial cuenta que Lucas sólo se presentaba diariamente para supervisar el trabajo del director, otras fuentes indican que llego a dirigir personalmente muchas de las escenas de la película.
Antes de su estreno, Lucas decide nuevamente retomar el titulo inicial pensado para esta entrega, El Retorno del Jedi, ya que considera que los Jedi (esta palabra no tiene plural) nunca buscan venganza.
El 25 de Mayo de 1983, con el añadido visual de una Carrie Fisher vestida con un sugerente bikini dorado que se convirtió en deseo sexual de toda una generación, salió a la luz la inicialmente última entrega de La Guerra de las Galaxias. Tras seis años de lucha, George Lucas finalizaba su proyecto con un nuevo éxito de taquilla. Con un total de 16 nominaciones a los Oscar y 7 estatuillas logradas, la saga galáctica del joven de Modesto ponía su punto y final.
Fue en 1993 cuando al ayudar a su amigo Spielberg a dar vida a los dinosaurios de Parque Jurásico cuando Lucas comprobó que por fin tenía a su disposición la tecnología para completar su visión.
16 años sin Star Wars
En pleno proceso de producción de la serie Las Crónicas del Joven Indiana Jones, George Lucas tomó la decisión de retomar, la que a la postre, será la saga que ha marcado su vida.
En 1994, una vez finalizada la serie, Lucas comienza la escritura del guión de la que será la primera precuela de Star Wars, inicialmente con el nombre Episodio I. Para arrancar esta andadura con buen pie, decidió utilizar el mismo cuaderno de hojas amarillas que utilizó en 1973.
Pero antes de empezar con la producción de esta nueva entrega, Lucas puso en marcha una idea que rondaba su idea desde el mismo momento en el que vio por primera vez el Episodio IV acabado; poder completar la trilogía clásica tal y como la imaginó, y además, permitir a una nueva generación disfrutar de ella en pantalla grande.
En Enero de 1996, con más de 150 personas de diferentes departamentos involucrados en el proyecto, se pone en marcha la que sería conocida como “Edición Especial de Star Wars”.
Desde un principio Lucas no estuvo realmente contento de muchos efectos y/o escenas de sus películas y en concreto habían sido muchas las escenas que por falta de tiempo y presupuesto tuvo que descartar en Una Nueva Esperanza, por lo que decidió restaurar, remasterizar y actualizar sus antiguas obras.
El trabajo vio la luz en Enero de 1997, exactamente el 31 de ese mes. Ese día Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza se volvió a proyectar en los cines, bajo el nombre de “Star Wars Special Edition”. El 21 de Febrero del mismo año, El Imperio Contraataca fue la elegida y el 7 de Marzo de 1997 la Edición Especial de El Retorno del Jedi cerró esta arriesgada apuesta.
El éxito fue tal, que Una Nueva Esperanza se convirtió en la película más taquillera de la historia del cine y dio alas a George Lucas para ponerse manos a la obre con su nueva saga.
Los cambios más destacables se pudieron ver en el Episodio IV, aunque tanto el V como el VI sufrieron modificaciones.
En concreto, en Una Nueva Esperanza se añadieron varias escenas descartadas como son la conversación entre Jabba el Hutt y Han Solo en el hangar de Tatooine y la que acontece entre Luke Skywalker y su amigo Biggs Darklighter en Yavin justo antes de lanzarse contra la Estrella de la muerte. También se modificó sustancialmente Mos Eisley y la Cantina, añadiendo muchos más personajes, y dando más vida y ruido al ambiente, tal y como Lucas tuvo en su mente desde un primer momento.
La escena que más polémica causó fue la del altercado entre Han Solo y Greedo, donde Han Solo disparaba primero. Lucas modificó esta escena de tal manera que en la Edición Especial Greedo disparaba antes. Aun así, en la salida en DVD de la trilogía clásica Lucas volvió a modificar varias escenas, entre ellas esta, para que ambos disparasen a la vez.
En la Edición Especial de El Imperio Contraataca los cambios fueron menos llamativos, y además de modificar todos los disparos de blasters y los sables de luz, lo más destacado fue el cambio, a mejor, que sufrió todo el entorno de la Ciudad Nube, pareciendo más real con los nuevos añadidos digitales.
En El Retorno del Jedi, George Lucas modificó la escena musical del Palacio de Jabba Hutt, ya que nunca estuvo contento con la versión original. Como anécdota cabe destacar que para la nueva grabación Lucas pudo contar con la actriz que originalmente interpretó a Oola catorce años antes, Femi Taylor, ya que su hermano trabajaba para Lucasfilm Ltd. y al conocer que se volvería a grabar la secuencia, hablo con Lucas para indicarle que su hermana se encontraba en perfectas condiciones físicas para actuar de nuevo.
En esta última entrega de la trilogía también se renovó la celebración final añadiendo los festejos de Tatooine, Bespin y Coruscant y modificando la música de la misma. En 2004, con al salida en DVD de la trilogía, se volvió a modificar esta escena añadiendo Naboo a las celebraciones y los edificios del Senado y el Templo Jedi en las escenas de Coruscant.
Una nueva trilogía
Tras la renovación de la antigua trilogía, la nueva entrega estaba en marcha. Situada 32 años antes del inicio de Star Wars, la historia se centraría en Anakin Skywalker, a la postre Darth Vader, Obi Wan Kenobi y la caída de la Republica.
Tras escribir el guión de la nueva entrega y confirmar que podría autofinanciarse la nueva entrega, George Lucas se enfrentó al que seguramente fue uno de los reto más importantes de la preproducción; la selección de los actores de esta nueva trilogía.
Entre 1995 y 1997, Lucas realizó el casting de La Amenaza Fantasma. Aproximadamente un año duraron las pruebas de selección del joven Anakin, en las cuales participaron cerca de 3000 niños y en las cuales salió finalmente elegido un jovencísimo Jake Lloyd. Según palabras del propio Lucas, Jake Lloyd, aun siendo más joven de lo previsto inicialmente, fue el candidato que mejor “conexión” consiguió con la actriz que interpretaría a la Reina Amidala, Natalie Portman.
Los otros dos ejes de la película serían dos Jedis, un maestro y un aprendiz. El papel del maestro recayó en Liam Neeson, que impactó a Lucas en la película de su amigo Spielberg La Lista de Schlinder. El papel del joven aprendiz, nada más y nada menos, que Obi Wan Kenobi acabo en manos del también conocido Ewan McGregor. Como curiosidad diremos que Mcgregor es sobrino del actor Denis Lawson, que interpretó a Wedge Antilles en la trilogía clásica.
El reparto lo completaban Ian McDiarmind, que retomaba su papel del Emperador Palpatine que actualmente solo sería un senador; Samuel L. Jackson, que se ofreció a Lucas y este le ofreció un lugar en el Consejo Jedi; y Ray Park, que daría vida al “malo” de la película, un Sith llamado Darth Maul.
La grabación de esta entrega, que comenzó el 26 de Septiembre de 1997, fue un paso adelante más en la continua renovación del cine que Lucas inició con Star Wars. En La Amenaza Fantasma se grabaron varias escenas con cámaras digitales, además de crearse el primer papel destacado en una película para un personaje creado totalmente de forma digital, Jar Jar Binks. La Amenaza Fantasma era la película que más efectos digitales tuvo hasta la fecha.
El rodaje se alargó durante 65 días por Túnez, Italia y California, finalizando el 26 de Septiembre de 1997. Como ocurrió en 1976, Túnez volvió a vivir su peor temporal en veinte años destrozando muchos de los decorados preparados para el rodaje. En esta ocasión Lucas comprendió que solo podía tratarse de un buen augurio.

Tras muchos años de espera, y grandes avalanchas de fans, a finales de 1998 se estrenó en el cine el primer trailer de La Amenaza Fantasma. El éxito fue tal, que muchos espectadores pagaban la entrada del cine para salirse después de haber visto tan solo el trailer de Star Wars. Eran las primeras imágenes nuevas de la saga en 15 años.
El estreno tuvo lugar el 19 de Mayo de 1999, 16 años después Star Wars volvía al cine.
El Episodio II o el reencuentro con los fans
Con el éxito de taquilla cosechado por La Amenaza Fantasma, Lucas comenzó la escritura del nuevo guión en Marzo de 2000.
El reto era importante, ya que aunque la película había sido un éxito, la mayoría de los fans habían quedado descontentos con el resultado final. Había secuencias de la película que gustaron mucho, pero había otros apartados que no terminaron de convencer a todos.
Así pues, en la primavera de 2000, Lucas comenzó un guión en el que acentuó los guiños a los fans de toda vida (la presencia de Jango Fett, padre de Boba Fett, le presentación de los planos de la Estrella de la Muerte o la mayor presencia de Yoda) y redujo la aparición de aquellos elementos que habían levantado polémica (sobre todo el personaje de Jar Jar Binks).
Para esta nueva entrega Lucas necesitaba también un nuevo Anakin. Tras muchos rumores (se especuló con el actor Leonardo DiCaprio) y varios meses de pruebas los candidatos se redujeron a tres (dos de ellos Colin Hanks y Ryan Phillipe), siendo el elegido un semidesconocido canadiense, Hayden Christensen.
El 26 de Junio de 2000 se inició el rodaje principal del Episodio II en Australia. En un rodaje que se alargaría durante más de tres meses, el equipo de rodaje recorrió Túnez, Italia, España y Londres, para finalizar nuevamente en Australia.
El 13 de Septiembre de 2000, el equipo de Star Wars con George Lucas a la cabeza, aterrizó en la Plaza España de Sevilla para grabar una serie de secuencias que correspondían al planeta de Naboo.
El 7 de Agosto de 2001, Lucas anuncio el titulo de esta nueva entrega, El Ataque de los Clones.
El 16 de Mayo de 2002, el estreno simultáneo en 74 países resultó tan exitoso como lo fue el de las anteriores entregas.
El final de una saga que marcó el cine
Sin digerir el estreno y posterior éxito de El Ataque de los Clones, Lucasfilm se puso manos a la obra con la preproducción del Episodio III. A finales del verano de 2002 comenzó la preparación de varios sets necesarios para el rodaje en Australia.
La aparición de Alderaan, la aparición de ciudades wookies, la presencia de personajes como Chewbacca, la senadora Mon Mothma y el Gobernador Tarkin o la aparición de Darth Vader se unen así a novedades como el General Grievous, líder separatista, o el planeta Mustafar, donde Obi Wan y Anakin lucharan a muerte.
Con un presupuesto cercano a los 115 millones de dólares y un guión que rondaba las 120 páginas, Lucas afrontaba el reto de mostrar el momento más esperado por los fans, la caída de Anakin Skywalker y el nacimiento de Darth Vader.
Para ello, el 30 de Junio de 2003 se iniciaba en Australia un rodaje que se alarga inicialmente hasta el 17 de Septiembre del mismo año. Cómo no, también sonaron nombres famosos en esta entrega, tales como Hugh Jackman y Robert Carlyle en el papel de Tarkin o Ralph Fiennes para la voz del General Grievous.
Este rodaje también estuvo marcado por la cobertura sobre el mismo que puso en marcha Lucasfilm. Con una webcam en directo desde los sets de rodaje y continuos chats con los miembros del equipo de producción, Lucas hacia llegar novedades casi diarias a sus seguidores.
El 13 de octubre de 2003 saltaba la noticia del posible titulo de la última película de Star Wars. Al registrar el dominio revengeofthesith.com, Lucasfilm destapaba uno de los secretos más deseados.
Desde la finalización del rodaje principal hasta el estreno en Mayo de 2005, el ambiente que se vivió en los diferentes departamentos de las empresas de Lucas fue de emoción contenida con cada secuencia terminada.
El estreno mundial se realizó el 19 de Mayo de 2005, aunque previamente, y premiando la importancia que George Lucas y su saga habían tenido en la historia del cine, el 16 de ese mes el Festival de Cannes, uno de los más importantes del mundo, abrió su certamen anual con la proyección de La Venganza de los Sith.
Al igual que en todos los casos anteriores el éxito llegó al instante. La era del cine de espectáculo empezada en 1977 con Star Wars cedía finalmente su testigo a la era digital con un elemento en común: ambas estaban lideradas por un nombre para la historia, George Lucas.
Esta nueva trilogía consiguió un total de cinco nominaciones a los Oscar, aunque no pudo hacerse con ninguno.
El fin de un sueño
Treinta y tres años después de que un joven de Modesto (California), escribiese en un cuaderno de páginas amarillas una odisea galáctica, ésta veía su fin con su sexta entrega. Tras muchos esfuerzos y batallas, todas las ideas de ese manuscrito se vieron en un cine y encandiló a varias generaciones.
Contra todo pronóstico, una película que todo el mundo creyó para niños se convirtió en el motor de un nuevo Hollywood y una nueva era para el cine, la era de la ilusión.
Por Lander Arteaga