CineMaverick

www.detodoexpress.com

Carne sobre carne: una mariposa en la noche / ****

Categoría: Críticas | No hay comentarios | Escrito en por Juan Pérez de la Torre

La situación es la siguiente: ¿Qué haría el mundo si de un contexto sumamente sórdido emergiera un ángel para hacerle frente a la adversidad con armas atípicas? La respuesta: primero se intentaría direccionar el énfasis en destruirlo y luego, cuando su victoria se haga evidente, cuando su voluntad divina se haga fáctica, elevarla a la categoría infinita (e inevitable) de icono absoluto.

Argentina es un país que ha vivido inmerso en diversas dictaduras militares en los últimos cien años (actualmente, y desde el año 1983, el país goza del estado de democracia). Éstas, como cualquier intervención de tal calibre, poseen enormes aparatos de censura con el fin de acallar a la opinión pública y, de algún modo, volcarla en su favor. Hace 30 años cuando las sociedades eran menos modernas y más puritanas, un director argentino llamado Armando Bó decidió poner como actriz principal de sus películas a una ignota, hasta el momento, Isabel Sarli (una definición contemporizadora sobre la diva argentina encontrada en un reportaje publicado en un popular diario criollo reza: “Isabel Sarli es tan popular en Japón porque cada una de sus tetas es más grande que la cabeza de cualquier japonés”, haciendo alusión al fervor que ocasionaba Sarli en Oriente, tomando dimensión de un fenómeno avasallante y global).

De proporciones desmedidas, pero de semblante “tímido”, Sarli se convirtió rápidamente en una superstar debido a sus infartantes curvas y a lo controvertido de sus films (el erotismo es controversial aún hoy, pero quién puede negar que no lo era aún más en “épocas conservadoras” o de “aparente conservadurismo”).

La cosa no es tan simple como parece. La censura, haciendo eco de un mecanismo terrorífico, cuanto menos surrealista, se encargó de cortar cada una de las escenas que creía perturbadoras para “su audiencia”. A pesar de ello, Armando Bó e Isabel Sarli hicieron siempre lo imposible porque sus películas lleguen a las salas –pese a lo enigmático que quedaban las tramas de sus largometrajes después de las tijeras-.

Con el pasar de las películas y las experiencias internacionales (booms taquilleros en Sudamérica; rodajes en Sudáfrica y el Amazonas; posición de emblema en la Nueva York más trash pero posteriormente convertida en figura de la Columbia Pictures junto con Sean Connery, Woody Allen y Robert De Niro), Isabel Sarli fue convirtiéndose en un mito viviente de la cinematografía toda.

Hoy, 30 años después, Diego Curubeto –crítico de cine especializado en “Clase B & Bizarro”, técnico de Roger Corman en las películas sword & sorcery que filmó en Argentina-, se encargó de recuperar todo el metraje cortado por la censura convirtiéndolo en un necesario documental de hora y media. Necesario, digo, para replantear problemáticas sociales que, obviando lo picaresco del asunto, fueron nefestas en su momento y hoy acarrean (solapadas) algunas consecuencias. ¿Cómo funcionaba la censura de la Dictadura Militar Argentina? ¿Cuáles son sus consecuencias en la sociedad de hoy? ¿Cuál era la imagen que transmitía al mundo una figura descomunal atravesada por el ignorante peso de lo impuesto? ¿De qué forma el cine soft-erótico puede funcionar como sinónimo de contracultura y, a la vez, respuesta popular?

Narrado en técnicas mixtas, con entrevistas, escenas animadas y momentos de ficción (un sutil cameo de Alex de la Iglesia, entre otros), el documental Carne sobre Carne: Intimidades de Isabel Sarli destapa todos y cada uno de los interrogantes expuestos anteriormente. Recomendadísimo.

Lo mejor: ¡Isabel Sarli desnuda como nunca antes!

Lo peor: Por momentos, las escenas de ficción no agregan demasiado al relato.

Nota: ****

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

www.detodoexpress.com

Comentarios