Categoría: Críticas | No hay comentarios | 8 enero, 2010

A los que les gusten las comedias románticas, el nombre de la directora Nancy Meyers no es precisamente nuevo. ¿En que Piensan las Mujeres?, Cuando Menos te los Esperas o Vacaciones hacen a Meyers en una experta en el tema, llegando a tener un estilo personal y reconocible en sus películas.
La que nos ocupa, No es tan Fácil es una comedia de cincuentones que buscan su segunda oportunidad, eje este de toda la historia. Mientras que la protagonista Meryl Streep, tras un divorcio traumático y diez años de distanciamiento, busca acabar con su soledad, de la manera que sea, su ex-marido, Alec Baldwin, un mujeriego casado con la que fuera su amante, una mujer 20 años más joven, busca volver con su ex-mujer, al darse cuenta de que es la mujer de su vida. A este conflicto se une el personaje de Steve Martin, un extraordinariamente comedido pretendiente de Streep, aún dolido por su reciente divorcio y que busca su segunda oportunidad en la protagonista.
Lo que en manos de otro director podría haber sido vulgar, en manos de Meyers es una historia llena de matices, donde la realidad se impone a la fantasia, mostrando un reflejo bastante creible (con ciertas dosis de patetismo) del mundo que rodea y da vida a los personajes.
Sin embargo, en una película de miradas y dialogos, donde el humor se intenta mantener siempre a la misma altura que el conflicto que envuelve a los personajes, siempre dando una de cal y otra de arena, es chocante cuando Meyers recurre a gags cómicos que rompen esa media, como los que derivan del colocón que los protagonistas se pillan en la fiesta.
La familia de Streep y Baldwin, a excepción de un correctamente cómico John Krasinski (The Office), a veces dan la sensación de ser meros figurantes, siendo sus aportaciones las menos interesantes de la película. Nota aparte merecen la segunda mujer y el hijo del personaje de Baldwin, que sirven de buen contrapunto tanto a la familia de Streep, como al propio triángulo amoroso.
En definitiva, No es tan Fácil podría considerarse una correcta segunda parte espiritual de Cuando Menos de lo Esperas, donde la directora sabe explotar la comicidad de los protagonistas con buenos resultados.
Lo Mejor: La sorprendente química de Meryl Streep y Alec Baldwin.
Lo Peor: Los hijos de la pareja protagonista son tremendamente sosos.
Nota: ***