Categoría: Críticas | No hay comentarios | 27 agosto, 2010
El juego de la supervivencia vuelve a
la gran pantalla en esta segunda entrega espiritual (ya muchos han
olvidado Depredador 2) de los letales cazadores intergalácticos. No
es que haya pasado demasiado tiempo desde su última aparición en el
cine, “gracias” a las dos entregas de Alien vs. Predators, pero,
en esta ocasión, vuelven a ser los protagonistas absolutos.
Siguiendo la estela de lo que hizo
James Cameron con Aliens, el director Nimród Antal y el productor Robert Rodriguez deciden que hay
que aumentar la apuesta. Un depredador no vale, varios tampoco, ahora
hay que mostrarles en su terreno, con su fauna y sus criaturas. En
una acertada decisión de guión, la película abandona la Tierra
para llevar a las presas de los depredadores a un territorio mucho
más hostil y desconocido, su propio coto privado de caza.
Sin embargo, un irregular reparto lleva
la película por unos constantes altibajos, con tantos aciertos como
errores. Mientras que los protagonistas Adrien Brody y Alice Braga
(Ciudad de Dios) cumplen, el casi-cameo de Lawrence Fishburne
(Matrix) o la intervención de Topher Grace (Aquellos maravillosos
70) no terminan de convencer, dejando al espectador huérfano de
referencias con las que identificarse. Muchos de los que acompañan a
Brody en la película sólo están para sus respectivos y divertidos
momentos de gloria, pero poco más.
En cuanto a la acción, la película
cumple con creces en sus momentos de tensión, pero en el trayecto
entre ellos el ritmo baja, pudiendo perder ligeramente la atención
del espectador. Quizás el mayor problema es que la supuesta sorpresa
inicial sobre el lugar donde se desarrolla la acción es de
conocimiento público, lo que convierte todo el tramo inicial de
“búsqueda de respuestas” en un camino algo arido.
Como continuación, la película cumple
con creces, siendo bastante respetuosa con el material original y
llevándolo a un nuevo nivel, haciéndola muy entretenida para los
seguidores de esta pequeña franquicia. Los fans pueden llegar a
disfrutarla aún más si no soportan el resto de productos de la saga que han
aparecido en la gran pantalla en los últimos años.
En definitiva, un trabajo correcto del
director, con un reparto irregular, pero con unas escenas de acción
bastante divertidas.
Lo Mejor: Esta si que es una buena
continuación de Depredador.
Lo Peor: Lawrence Fishburne.
Nota: ***