Categoría: Críticas | No hay comentarios | 6 octubre, 2009
Rec se convirtió en una de las películas más taquilleras de finales de 2007 en España, con más de 8 millones de euros recaudados. La película en general funcionó tanto dentro como fuera de nuestro país y convenció tanto a público como crítica consiguiendo que posteriormente se rodara y estrenara en 2008 el remake americano, Quarantine. No sólo por sus resultados comerciales sino además por su final abierto, hacía inevitable pensar en una secuela, y que la participación de Jaume Balagueró y Paco Plaza de nuevo dirigiendo fuera algo más que obligatoria para poder enfrentarse a una continuación.
Disponiendo de más medios y un presupuesto superior, ambos directores han planteado como punto de partida para este Rec2, seguir respetando la cámara en primera persona y ubicarlo exactamente pocos minutos después de que el edificio del centro de Barcelona en el que se propaga un virus letal quede sellado por la policía. Es de agradecer el riesgo que han corrido y el empeño de hacer algo un poco diferente por parte de los realizadores para esta secuela, como situarnos a lo largo de la película con diferentes cámaras y presentarnos nuevos personajes, pero ha sido precisamente con algunas de estas novedades, las que hacen que Rec2 termine siendo inferior a su antecesora.
Los nuevos personajes, ya sea el equipo de Geos o los adolescentes interesan y nos preocupan mucho menos que los bomberos y vecinos, por no mencionar la clara sobreactuación en algunos de ellos. Eso mismo y ciertas situaciones llevadas al límite terminan por provocar más carcajadas que miedo en el espectador, aunque la cinta tenga algunos momentos que sí busque ese efecto. Rec2 está mucho más elaborada y cuidada en el aspecto formal que la anterior entrega pero menos en el fondo y no termina de convencer igual que Rec, al nivel de sustos, tensión y miedo. Pero sobre todo, lo que menos funciona es la idea principal causante de todo, con ese atisbo al final del primer Rec que aún prometía y que su posterior desarrollo en esta segunda parte ( uniendo conceptos de terror básicos y efectivos pero que funcionan mejor por separado ) acaba por resultar decepcionante y por momentos, ridículo.
La película deja con un par de situaciones no finalizadas. Queda claro que tanto Balagueró como Plaza ya piensan en el futuro y dejan la puerta abierta para un Rec3, algo que seguramente ocurra de repetirse nuevamente el éxito en taquilla. Todo indica que será así.
Lo Mejor: es innegable que está bien hecha, y las ganas de mostrar algo distinto.
Lo Peor: los mayores aciertos de la primera parte se echan por tierra en esta.
Nota: **