Categoría: Cine, Críticas | No hay comentarios | 19 febrero, 2012
Una película del director Alberto Rodríguez.
Ángel (Mario Casas) y Rafael (Antonio de la Torre), policías corruptos por distintos motivos personales, forman parte de un reducido grupo que lucha contra el tráfico de drogas. Pero no son los típicos policías buenos luchando contra los malos.
Mario Casas sorprende por su papel de joven policía padre de familia, pero en su línea de interpretaciones de “tipo duro” y “lucir pecho”. Sólo en el transfondo de su interpretación se puede ver el talento de este actor muy poco explorado, tiene muchas escenas que se arriesga a hacerlas él en lugar de un especialista. Antonio de la Torre está pletórico tanto en las escenas de acción como en las de reflexión, que se dan a lo largo de toda la película con bastante frecuencia.
La forma especial de representar los cambios del tiempo utilizando imágenes de archivo de la preparación de la Expo 92 de Sevilla es todo un acierto y le da realismo a la película, las imágenes concuerdan perfectamente debido a la perfecta recreación de esta época ochentera, en parte gracias a la buena intervención de los extras.
LO MEJOR: Historia impactante y policíaca, no parece una españolada del montón.
LO PEOR: La impresión de “malos” que se da a los drogadictos, no hay distinción entre traficantes y pobre gente “enferma” por la droga.
NOTA: *** (sobre 5)