Categoría: Críticas, Televisión | No hay comentarios | 15 febrero, 2012
Este capítulo es, tras el parón, lo mejor dentro de lo mejor. Un capítulo de 5 estrellas en una serie que, mantengo, es el mejor estreno de la temporada. Un capítulo que lo tiene todo: una historia de amor bonita, una revelación y un cliffhanger de los que te dejan con la boca abierta.
Este es un capítulo en que no destacan los protagonistas, porque no es su historia. No es una historia de Mary Margaret, de Emma o de Henry. Es una historia del señor Gold, de Rumpelstiltskin y de un nuevo fichaje, Bella, interpretado por Emilie de Ravin, la Claire de Lost.
El nuevo personaje es Bella, la de La Bella y la Bestia, que es secuestrada por Rumpelstiltskin para que trabaje en su castillo pero que, como en aquella historia, acaba enamorada del monstruo. Un monstruo que la desprecia, le hace trabajar de sol a sol pero que, al fin, ve su coraza rota por el amor que Bella le da y que él, a su vez, empieza a sentir.
[SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ]
Por fin un secreto a voces es desvelado. Tanto la Reina como Rumpelstiltskin saben quién son -y quién es el otro- en Storybrooke, el mundo real. Pero esa no es la mayor revelación, pues como ya digo, era “vox populi”. La gran revelación es el saber que detrás el Sr Gold no hay solo una bestia, que también tiene un corazón, capaz de amar.
Rumpelstiltskin es, como se nos presentó en su capítulo biográfico, un cobarde. Y cuando empieza a sentir amor esa cobardía vuelve, pero de otra manera. Dirá a Bella que se vaya del castillo, esperando no volverla a ver. Y así, conseguirá en parte su objetivo, pero no de la manera en que el quiere.
Cuando Bella, con el encargo de conseguir paja para la rueca que teje oro, vaya al pueblo, con la intención de escapar, se encuentra a la Reina, esta, sabiendo su condición, le dará un consejo “cualquier maldición puede ser rota por un beso de amor”. Bella volverá, creyendo que así podrán ser felices, pero Rumpelstiltskin pensará que le quiere tender una trampa, confabulada con la Reina.
Rumpelstiltskin aleja a Bella de sí y ella le dirá que de esta manera, solo le quedará una taza astillada y un corazón vacío.
Consigue alejarla, pero no como él quería. Porque la Reina aparece y le dice que ha muerto, torturada por su propio padre, que la repudió.
Mientras tanto, en Storybrooke, el Sr Gold ataca al propietario de una tienda de flores por robarle. Este le debía dinero y perdió su furgoneta y, como repulsa, le quitó varias cosas. Pero una no aparece hasta que la alcaldesa se presenta ante él y le pide su nombre, a cambio de ese objeto, una taza astillada, único recuerdo de Bella.
Por otro lado, la otra historia de amor, la de Mary Margarete y David, sigue estancada, sin movimientos en el único contrapunto a la historia de Rumpelstiltskin.
[FIN DE SPOILERS]
Como conclusión este capítulo se lleva la máxima puntuación porque es lo mejorcito de la temporada, porque deja el listón bien alto y es un buen regalo de San Valentín tras la espera. No se me olvida el cliffhanger, tiene que ver con Rumpelstiltskin y Bella y va a dar mucho juego.
Ashley Boyd, la Cenicienta, intentando, sin éxito, quitarle el protagonismo al Rumpelstiltskin
Lo mejor: la adaptación de La Bella y la Bestia, que no es precisamente previsible.
Lo peor: la historia de Ashley Boyd (Jessy Schram), la Cenicienta, que parece estar para rellanar capítulo.